Los adolescentes también pueden sufrir depresión. Pero, esto es una realidad de la que no se habla. Sin embargo, no es de extrañar si tenemos en cuenta que la adolescencia es una etapa en la que tienen lugar muchos cambios. Y, no todos los adolescentes tienen la fortaleza psicológica necesaria para hacer frente a los cambios físicos, hormonales, emocionales y sociales sin que se vea alterado su estado de ánimo.

Además, los adolescentes están sometidos a una gran presión por parte de sus padres, el instituto, su grupo de iguales y las redes sociales. Y, esto puede hacerlos más vulnerables a la depresión.

A los adolescentes no se les hace demasiado caso, se les tacha con facilidad de estar atravesando una etapa complicada. Y, muchas veces nos agarramos a eso para dar sentido a todo lo que observamos en ellos que nos llama la atención o preocupa.

Utilizamos la “adolescencia” como si fuera un cajón de sastre en el que metemos todo aquello que nos parece extraño o desconcertante en los adolescentes alegando que “son cosa de adolescentes”.

Pero, si observamos algo que nos llama la atención, no debemos restarle importancia. Identificar los síntomas de alerta es el primer paso para poder brindar ayuda al adolescente que se encuentra deprimido.

Es aconsejable buscar ayuda psicológica lo antes posible si observamos que las señales de alerta se mantienen en el tiempo. No debemos alarmarnos pero tampoco podemos dejarlo pasar, hay que buscar soluciones para ayudar al adolescente a funcionar de nuevo con normalidad en su día a día.

¿Qué debo saber de la depresión?

  • Se calcula que más de 300 millones de personas en el mundo sufre depresión.
  • Aproximadamente, entre el 10-12% de los adolescentes sufre depresión.
  • La depresión en más común en mujeres que en hombres.
  • La depresión en la 1ª causa de suicidio.
  • El suicidio es la 3ª causa de muerte en niños y adolescentes.
  • Hay tratamientos eficaces para tratar la depresión. Pero, en contra de lo que se suele pensar, el tratamiento más eficaz es la terapia psicológica y no los psicofármacos.

En este vídeo que mostramos a continuación, son los propios adolescentes los que nos hablan de depresión y suicidio, es un vídeo que sin duda nos invita a reflexionar sobre esta realidad que ocultamos en nuestra sociedad pero que desgraciadamente existe:

¿Cuáles son las señales de alerta?

  • Se observan alteraciones en el sueño (insomnio o un sueño excesivo).
  • A los ojos de los demás parece estar como fatigado, sin energía. Incluso, posible que el adolescente se queje de cansancio, especialmente por las mañanas.
  • Se observan alteraciones en el apetito. Es posible que el apetito haya  aumentado o disminuido de manera considerable.
  • Pérdida de peso considerable sin haber hecho dieta o aumento de peso de manera significativa. Una variación importante del peso corporal sería un cambio del 5% del peso en el transcurso de un mes.
  • Hay una pérdida de interés por actividades que antes le motivaban. Y, vemos que comienza a aislarse.
  • Parece sentirse triste y se muestra lloroso en muchas ocasiones. O, se muestra irritable y malhumorado.
  • Parece tener unos movimientos mucho más enlentecidos o, al contrario, se muestra muy agitado.
  • Se culpa de muchas de las cosas que suceden de manera excesiva o inapropiada.
  • Le da muchas vueltas a las cosas pareciendo que se preocupa en exceso.
  • Podemos observar que no se siente capaz de muchas cosas.
  • Se muestra despistado, con dificultad para permanecer concentrado, recordar y tomar decisiones.
  • Podemos detectar sentimientos de pesimismo y desesperanza.
  • Pensamientos de muerte recurrentes.
  • Pueden aparecer dolores de cabeza, agarrotamiento o problemas estomacales.
  • Bajada en el rendimiento académico.

¿Qué puedo hacer si sospecho que mi hijo tiene depresión?

Es importante buscar ayuda profesional. Lo más recomendable es que sea un Psicólogo o un Psiquiatra quien valore al adolescente. En España, es el médico de familia quien puede derivar al adolescente al Centro de Salud Mental correspondiente para que sea valorado y tratado por los especialistas en salud mental. El único inconveniente es que las listas de espera son actualmente interminables. Y, la espera puede hacerse demasiado difícil cuando observamos que nuestro hijo no se encuentra bien.

La otra opción es buscar un recurso privado. En nuestro Centro de Psicología ofrecemos ayuda psicológica a los adolescentes para superar su depresión. Y, son muchos los centros en España en los que pueden ayudaros a valorar y realizar una terapia psicológica para superar su depresión a vuestro hijo adolescente.

Además de la terapia individual, podría ser interesante que los adolescente puedan compartir con otros chicos y chicas de su edad, que se encuentran pasando un momento parecido, su experiencia. En nuestro Centro de Psicología también ofrecemos la posibilidad de participar en «grupos terapéuticos» para aprender estrategias que les ayuden, de manera complementaria a la terapia individual, a mejorar su estado de ánimo. Actualmente, vamos a iniciar un Grupo Terapéutico de Inteligencia Emocional.

Por supuesto, hablar con nuestros hijos y tenderles nuestra mano es absolutamente necesario. Pero, debemos tener en cuenta que no será suficiente si el adolescente está sufriendo una depresión. Con mucha probabilidad, el adolescente tendrá que realizar una terapia psicológica que le ayude a mejorar su estado de ánimo. Debemos recordar que es la terapia y no los psicofármacos lo que ayudará al adolescente. En casos graves, se optará por el tratamiento combinado (terapia psicológica + tratamiento farmacológico). Sin embargo, lo recomendable es iniciar la terapia psicológica y observar los resultados. Si es posible, se debe evitar el tratamiento farmacológico.

Para más información, os animamos a contactar con nosotros para que podamos ayudaros. Si residís en Murcia y estáis buscando ayuda psicológica para vuestro hijo adolescente, os animamos a escribirnos o llamarnos para que podamos orientaros y asesoraros sobre los mejores pasos a seguir.

Si vuestro hijo adolescente se muestra reacio a buscar ayuda psicológica, os recomendamos leer este artículo que publicamos hace unos meses: «¿Qué puedo hacer si mi hijo no quiere ir al Psicólogo?«.