El mundo funciona de manera diferente desde que el coronavirus irrumpió en nuestras vidas. Desde el mes de marzo nos hemos visto obligados a tener que adaptarnos a una nueva realidad sin precedentes. La crisis sanitaria que estamos viviendo nos ha empujado a aprender a vivir de otra manera.

Ahora, nos encontramos en un limbo en el que esperamos con impaciencia la vuelta a la normalidad que parece que nunca va a llegar. El futuro que nos espera es incierto, no nos queda otra que adaptarnos a lo que llaman la “nueva normalidad”.

En este momento histórico de desaceleración, hemos tenido que renunciar a muchas cosas que nos hacían felices. En definitiva, no somos tan libres como lo éramos antes de que el coronavirus apareciera.

Pero, como en la gran mayoría de las ocasiones, siempre que perdemos algo obtenemos a su vez alguna ganancia. Y, en esta ocasión, también está siendo así: estamos aprendiendo a dar importancia a lo realmente importante.

Todo ha cambiado de prioridad para nosotros en estos últimos meses. Nuestras vidas se han puesto en pausa con un único propósito: cuidar nuestra salud para que podamos seguir disfrutando de la vida. Y, todo lo demás ha pasado a un segundo plano.

Hasta este momento, ¿cuántas veces antes habíamos priorizado nuestra salud y la de nuestros seres queridos por encima de todo?

Es normal, es tan humano…Hasta que no vemos amenazado algo tan valioso como nuestra supervivencia, seguimos actuando con torpeza dejándonos engañar por señuelos que nos hacen creer que lo realmente importante está en otras cosas.

La pandemia nos ha planteado a los padres y madres un gran desafío. Desde el confinamiento, muchos de nosotros nos hemos visto abrumados ante la difícil tarea de compaginar el teletrabajo con el cuidado de los niños y las tareas de la casa y, ¡esto es realmente complicado! Ahora, con la vuelta al cole, nos toca de nuevo conciliar y hacer frente a los desafíos que el coronavirus nos plantea tras la vuelta de las vacaciones.

Vuelta al cole: ¡Consejos para padres y madres en apuros!

La próxima vuelta al cole puede generar sin duda agotamiento y un alto nivel de estrés en la familia, ¡no es para menos! Pero, como padres, no podemos perder la calma. Si nosotros perdemos la calma, ¿qué pasa con los pequeños de la casa?

De momento, si no nos dicen lo contrario, se espera que la vuelta al cole en Murcia sea semipresencial. Salvo en la primera etapa de infantil (0-3 años) y en Educación Especial, aunque todo dependerá en última instancia de la situación epidemiológica.

Muchos padres y madres, ante los rebrotes descontrolados, se muestran indecisos a la hora de comprar uniformes, libros, material escolar…Este, entre otros aspectos, es sin duda un disparador de estrés en muchas familias.

Os ofrecemos algunos consejos que quizás os puedan ser útiles tanto para vosotros como para los niños en esta atípica vuelta al cole para la que ninguno de nosotros estábamos preparados, ¡vamos a por ello!

1. Aceptar la incertidumbre.

La clave para mantener la calma en estos momentos parece encontrarse en aceptar la incertidumbre. Y, abandonar la idea de prever o controlar lo que va a suceder, ¡esto no está en nuestras manos!

Tendremos que aprender a seguir viviendo a pesar de la incertidumbre que nos envuelve. Como decía Mario Vargas Llosa: “La incertidumbre es una margarita cuyos pétalos no se terminan jamás de deshojar».

Lo sabemos… «mal de muchos, consuelo de tontos». Pero, esta situación nos atañe a todos. No somos solo nosotros quienes estamos teniendo que hacer frente a muchas vicisitudes sino que es algo que incumbe a toda la sociedad. Todos nosotros estamos envueltos en un halo de incertidumbre. Tan solo está en nuestras manos el escoger la actitud con la queremos hacer frente a esta situación.

2. Cuidar lo que decimos en casa y el cómo lo decimos.

Habrá días en los que nos sintamos desesperanzados por la situación que estamos viviendo. Y, es posible que nuestra visión de lo que está pasando no sea demasiado optimista.

Es normal. Pero, ¡cuidado! los niños son auténticas esponjas. Están pendientes de todo lo que pasa en casa y sobre todo de lo que nosotros decimos o hacemos.

Tenemos que hacer un esfuerzo para no hacer partícipes a los niños de nuestros miedos. Y, es importante que el discurso que compartimos en casa con nuestros familiares no sea catastrofista ni desalentador. Esto puede generar en ellos preocupación y sensación de indefensión.

3. Aclarar a los niños cuáles son sus responsabilidades.

Son muchos los recursos que tenemos a nuestra disposición para explicar a los niños con palabras llanas y adaptadas a su edad qué deben hacer para sentirse cómodos y seguros en el cole.

Es aconsejable entrenar a los niños, antes de la vuelta al cole, en medidas de higiene de manos, el uso de la mascarilla y la importancia de la distancia social. Es una buena anticiparles con qué se van a encontrar cuando vuelvan a sus aulas. Los niños fantasean con aquello que desconocen. Y, esto puede resultar más angustioso para ellos que conocer los cambios que se impondrán este nuevo curso escolar.

4. ¡Preguntar si hay algo que podamos hacer por ellos!

Los niños no asisten a clase desde el mes de marzo. Ellos también se están viendo muy afectados por esta crisis sanitaria.

No demos por hecho lo que necesitan. Preguntémosles sin miedo si hay algo que podamos hacer por ellos. Averigüemos si podemos satisfacer alguna de sus necesidades para ayudarles a adaptarse con más facilidad a esta atípica vuelta al cole.

¡Es importante no invalidar ninguno de sus pensamientos o emociones! Permitámosles que expresen sus emociones sin miedo. Tenemos que ayudarles a normalizar todos aquellos sentimientos que puedan estar experimentando ante la vuelta al cole sin que se sientan juzgados por nosotros. Es normal estar preocupados, inquietos, desconcertados e incluso ansiosos. No pasa nada, ¡permitámoselo!

5. Escuchar atentamente a nuestros hijos.

Con mucha probabilidad nuestros hijos necesiten hablar y ser escuchados. Es aconsejable dedicar un poco de nuestro tiempo al día para hablar con nuestros hijos y resolver sus inquietudes. Y, animarles a que compartan con nosotros cómo están, qué piensan o simplemente mostrarnos disponibles para aclarar sus dudas sobre la vuelta al cole. Esto les transmitirá confianza y tranquilidad.

 

Como decía Darwin, no es la especie más fuerte ni la más inteligente la que sobrevive sino la que se adapta mejor al cambio.

No tenemos demasiadas opciones más que adaptarnos a esta nueva situación que nos ha tocado vivir. Si no, la situación terminará atrapándonos y haciendo que cada vez nos sintamos más vulnerables. Debemos adaptarnos al caos en el que estamos inmersos antes de que éste termine arrastrándonos con él.

Nuestra realidad ha cambiado, es cierto. Nada volverá a ser igual, pero todo volverá a ir bien. Confiemos en nuestras fortalezas y en nuestra capacidad para adaptarnos a esta nueva situación.

Si te estás interesado/a en pedir una consulta para aprender a gestionar de una manera adecuada la incertidumbre en la que estamos inmersos debido a la COVID-19, te animamos a contactar con nosotros sin ningún compromiso. Nos encantaría echarte una mano a adaptarte de la mejor posible a esta «nueva normalidad».

¡Mucho ánimo para esta atípica vuelta al cole!

Este virus lo paramos unidos 🙂