En nuestro Centro de Psicología en Murcia recibimos a muchas personas con ansiedad que sienten incomprendidas por sus amigos, familiares o parejas. Se quejan de no encontrar en ellos/as el apoyo que necesitan para afrontar la ansiedad de la manera más liviana posible. De ahí, surge el interés de compartir esta entrada de Blog.

Desde nuestro Centro de Psicología nos gustaría acercar la ansiedad a las personas que no la conocen. Consideramos que puede ser de gran ayuda para las personas que tienen ansiedad que su entorno esté más informado sobre la ansiedad para que así sea más fácil acompañar a la persona que la sufre.

Tras la pandemia estamos empezando a escuchar con bastante frecuencia hablar de ansiedad. Mucho más de lo que lo oíamos antes. Ahora, no es raro escuchar en los medios de comunicación hablar de ansiedad e incluso paseando por la calle es común oír hablar de ansiedad.

Poco a poco todos vamos entendiendo algo mejor que es esto de la ansiedad gracias a que parece estar dejando de ser un tabú del que nadie hablaba por miedo a ser juzgado como una persona menos válida o débil. A pesar de esto, incluso hoy en día, son muchas las personas que siguen sin entender qué es la ansiedad. Y, la asocian de manera errónea con ser una persona débil, victimista o “de mente floja”.

No obstante, ¡parece que vamos yendo por el camino correcto! Este último año hemos visto como deportistas de élite como la tenista Naoimi Osaka, la gimnasta Simone Biles o el nadador ganador de 28 medallas olímpicas Michael Phelps han compartido con el mundo que han tenido que poner en pausa su carrera profesional por motivos de salud mental: ansiedad (principalmente). Esto ha sido realmente útil para que muchas personas entiendan que la ansiedad nos puede aparecer a cualquiera de nosotros.

Estos deportistas han apostado por el cuidado de su salud mental al detectar que se estaban viendo sobrepasados. Tuvieron que poner en pausa su carrera profesional y dedicarse al cuidado de su mente para poder continuar. Todos ellos nos dieron una lección: hay que dar un paso atrás cuando la salud mental empieza a fallar. Y, no pasa nada. Nada es más importante que dedicarnos a cuidar nuestra salud.

Cuando la lesión o el daño es físico todos entendemos que el deportista tenga que estar un tiempo de baja para recuperarse. Y, ¿por qué no sucede lo mismo cuando el daño está en la salud mental? 

Nuestra salud mental se puede ver alterada en cualquier momento de nuestra vida. Todos podemos tener ansiedad, aunque hasta la fecha no la hayamos tenido. Por este motivo, deberíamos ser respetuosos con las personas que la experimentan. Podríamos ser nosotros los que en algún momento de nuestra vida los que nos encontremos atrapados en la trampa de la ansiedad. Y, nos sintamos desbordados por sus síntomas.

¿Qué hacer  y qué no hacer para ayudar a una persona con ansiedad?

Para ayudar a una persona con ansiedad es importante tener en cuenta las ideas que más abajo te contamos. Te ayudarán a entender la ansiedad. Y, a saber qué hacer y qué no hacer cuando la persona de tu entorno se vea atrapada por la ansiedad.

  1. La ansiedad no se elige. La ansiedad aparece en escena sin que nadie la haya invitado a la fiesta. En ocasiones, aparece incluso de manera brusca y sin esperarlo. Y, en la mayoría de las ocasiones, termina aguando la fiesta. Pero, no podemos responsabilizar a la persona que tiene ansiedad porque tener o no tener ansiedad no es algo que podamos controlar. Simplemente aparece. ¿Responsabilizaríamos a una persona por tener fiebre? ¿y por qué si lo hacemos por tener ansiedad? En ninguno de los casos la persona ha elegido tener esas sensaciones desagradables.
  2. No invalides a la persona por tener ansiedad. Una persona con ansiedad es una persona igual de valiosa y capaz que cualquier otra persona sin ansiedad. La persona que tiene ansiedad se encuentra con dos frentes abiertos. Por un lado, tiene que lidiar con los síntomas desagradables de su propia ansiedad. Y, por otro, tiene que justificarse constantemente ante los demás. Tiene casi que pedir disculpas por encontrarse mal como consecuencia de la ansiedad. Además, se siente culpable en muchas ocasiones por no poder salir de la espiral o bucle,en el que se ven atrapadas como si de una tela de una araña se tratara, con tanta facilidad. Evitemos decir cosas como: “cambia el chip”, “estate tranquila/o y ya está”, “eres un dramático/a”, «eres muy complejo/a o muy difícil», «cambia la manera de pensar», «tienes ansiedad porque tú quieres», etc.
  3. Ten paciencia…no es tan fácil dejar de tener ansiedad. No basta con querer dejar de tener ansiedad para que esta desaparezca. No es cuestión de voluntad, ¡ojalá! A veces a parece de manera muy puntual y se desvanece. En otras ocasiones, sin embargo, perdura más tiempo y es necesario incluso recibir tratamiento psicológico para aprender a manejarla e impedir que termine desbordándonos.
  4. ¡No hagas sentir culpable a la persona que tiene ansiedad!. Debemos evitar trasmitir frustración y desesperación a la persona que está lidiando con su ansiedad cuando ésta entra en escena. Es posible que la persona que tiene ansiedad se sienta culpable por cómo la ansiedad te puede estar afectando a ti también.Trasmitámosle palabaras de aliento y esperanza, ¡quitémosle hierro al asunto! Si te cansa que la ansiedad aparezca a menudo, imagina como se puede sentir la persona que la experimenta de cansada. Es como el dolor, a quien realmente le duele y le molesta es a la persona que está sintiendo ese dolor no a las personas que estamos a su alrededor. Culpemos a la ansiedad en todo caso, podemos quejarnos de ella y decir abiertamente que estamos cansados de ella pero no de la persona que la sufre.
  5. Haz caso omiso a la ansiedad de tu ser querido, no le des cancha. La ansiedad y la persona que está conviviendo con ella no son la misma cosa, no debemos verlo como un ente único. La ansiedad es algo que aparece pero no define a la persona. Olvidémonos de la ansiedad. Lo recomendable es centrarnos en conectar, compartir experiencias y pasarlo bien con la persona que tiene ansiedad a pesar de que la ansiedad esté por ahí en un segundo plano. Tenemos que quitarle protagonismo. Y, continuar con nuestros planes como si no estuviera. Muchas veces la ansiedad oscurece a la persona, la apaga y solo vemos a la ansiedad. Y, se nos olvida que lo más importante es la persona valiente que día a día está luchando para no ser vencida por ella.

Lo más importe es empatizar con la persona que está sufriendo la ansiedad. Ponte en su lugar. No la juzgues. No la subestimes. Está haciendo un esfuerzo inmenso aprendiendo a convivir con los síntomas tan desagradables de la ansiedad para que no le impidan funcionar con normalidad en su día a día.

La ansiedad es un tema del que podríamos estar hablando largo y tendido. Iremos publicando a menudo más entrenadas de Blog abordando aspecto más específicos de la ansiedad. Esperamos que estas ideas haya podido ser de utilidad para los lectores de nuestro Blog de Psicología.

Si tienes ansiedad y te gustaría recibir terapia psicológica para la ansiedad en Murcia o de manera telemática, puedes ponerte en contacto con nosotros para que podamos acompañarte en tu proceso terapéutico.

¡Hasta pronto!