Deseo sexual en la mujer: «No tengo ganas de tener sexo».

por | Psicología, Sexualidad

«La sexualidad es una parte natural y saludable de la vida de una mujer. Es importante recordar que cada mujer es diferente y que su experiencia sexual es única».

Cindy M. Meston, Ph.D.

La sexualidad en la mujer

La sexualidad es una parte integral de la vida de todas las personas, independientemente de su género. Sin embargo, la sexualidad de la mujer a menudo ha sido desatendida, estigmatizada y malentendida. A lo largo de la historia, la sexualidad femenina ha sido vista como un tabú. Las mujeres han sido, durante muchos años, objeto de control y represión sexual.

A pesar de esto, la sexualidad femenina es un tema importante y digno de ser explorado y comprendido. La sexualidad de la mujer no solo se trata de la actividad sexual en sí misma, sino también de la forma en que las mujeres se relacionan consigo mismas y con los demás en un plano sexual. La sexualidad femenina incluye la identidad sexual, las actitudes, los valores, los deseos, las necesidades y las emociones relacionadas con el sexo.

La sexualidad femenina también puede ser influenciada por muchos factores, como la edad, la cultura, la religión, la historia sexual previa y las relaciones. La sexualidad de las mujeres también puede cambiar a lo largo del tiempo, y las mujeres pueden experimentar diferentes formas de sexualidad en diferentes etapas de sus vidas.

Es importante que las mujeres se sientan cómodas y seguras para explorar y expresar su sexualidad de manera saludable y consensuada. La educación sexual y el apoyo emocional son esenciales para ayudar a las mujeres a comprender y aceptar su sexualidad de forma positiva.

Deseo sexual en la mujer

El deseo sexual en la mujer es un tema complejo. A diferencia de los hombres, en quienes el deseo sexual suele ser más constante y fácilmente identificable, las mujeres experimentan el deseo sexual de manera más cambiante y variable.

Es importante tener en cuenta que el deseo sexual en la mujer no siempre es fácil de identificar o expresar. Muchas mujeres pueden sentirse incómodas hablando abiertamente sobre el tema, lo que puede dificultar la identificación de posibles problemas o dificultades en este ámbito.

Es importante recordar que el deseo sexual es una parte normal y saludable de la vida de las mujeres. Sin embargo, si una mujer experimenta una disminución significativa o prolongada del deseo sexual, puede ser indicativo de un problema que puede requerir la intervención de un profesional de la salud mental.

En general, el deseo sexual en la mujer puede variar significativamente de una persona a otra. El deseo sexual bajo en la mujer, también conocido como baja libido, se refiere a una disminución en el interés por el sexo o el deseo de tener relaciones sexuales.

¿Qué causa el deseo sexual bajo en la mujer?

Hay una serie de factores que pueden contribuir al deseo sexual bajo en las mujeres. Algunas de las causas más comunes incluyen:

  1. Estrés: El estrés y la fatiga pueden afectar negativamente el deseo sexual y la respuesta sexual. El estrés nos impide estar en el «aquí y el ahora» y esto resulta imprescindible para poder tener un encuentro sexual satisfactorio.
  2. Depresión y/o ansiedad: La depresión y/o la ansiedad puede afectar el deseo sexual y la capacidad de tener una respuesta sexual normal.
  3. Problemas en la relación de pareja: Los problemas de relación, como la falta de conexión emocional o la falta de intimidad, pueden afectar el deseo sexual. El deseo sexual puede disminuir a lo largo del tiempo en una relación, especialmente si hay problemas de comunicación o si la satisfacción sexual es baja. Si tenemos una mala relación y hay tensión u hostilidad durante el día con nuestra pareja sexual: ¿cómo vamos entonces a conectar en la cama si no lo hacemos fuera de ella? Es importante comunicar nuestras necesidades, lo que nos gusta y poner límites a lo que no nos gusta. Lo que no se disfruta, no se repite. Aprender a comunicar de manera asertiva en la intimidad, ayuda a aumentar el deseo sexual.
  4. Inadecuada educación sexual: Muchas mujeres han recibido una educación sexual basada en el miedo o en la culpa. Y, por supuesto, esto puedo influir en su deseo sexual. Muchas mujeres no se sienten libres para explorar su cuerpo porque relacionan esto con algo «inadecuado» o que «una mujer no debería hacer». Pero, si no conozco mi cuerpo, ¿cómo voy a saber lo que me gusta y lo que no?
  5. Experiencias previas desagradables: Haber tenido experiencias previas desagradables puede hacer que relacionemos el sexo con algo aversivo. Y, nuestro deseo sea bajo. Es importante que poco a poco rompamos esa asociación. Recibir ayuda psicológica para esto puede ser de gran ayuda.
  6. Complejos físicos, inseguridades: Si la mujer no se siente cómoda con su cuerpo puede encontrarse tensa e incluso ansiosa, en el momento de tener relaciones sexuales, al quedar su cuerpo expuesto a la otra persona. Esto puede dificultar que la mujer disfrute plenamente de sus relaciones. Y, terminar conllevando que la mujer asocie tener sexo con incomodidad.
  7. Medicamentos: Algunos medicamentos pueden afectar el deseo sexual y la respuesta sexual, como ciertos medicamentos para la presión arterial y antidepresivos (se recomienda consultar al médico de familia si se está tomando algún fármaco para que valore si peude ser esta la causa).
  8. Problemas de salud: Algunas condiciones médicas, como el síndrome de ovario poliquístico o el hipotiroidismo, pueden afectar el deseo sexual.

Además, el deseo sexual en la mujer puede cambiar a lo largo del ciclo menstrual, siendo más alto durante la ovulación y disminuyendo en la fase premenstrual. Por tanto, es normal que las mujeres no tengamos el mismo deseo sexual a lo largo de nuestro ciclo.

Es importante tener en cuenta que el deseo sexual es un aspecto complejo y personal, y no existe un nivel «normal» o «correcto» de deseo sexual. Sin embargo, si una mujer experimenta una disminución significativa o prolongada del deseo sexual, puede ser indicativo de un problema que puede requerir la intervención de un profesional de la salud mental.

Si una mujer experimenta un deseo sexual bajo, puede ser útil hablar abiertamente con su pareja y con un profesional de la salud mental para trabajar en soluciones y posibles tratamientos. Esto puede incluir cambios en el estilo de vida, terapia psicológica o medicación, dependiendo de la situación individual.

¿Cómo tratar el deseo sexual bajo en la mujer?

Si una mujer experimenta un deseo sexual bajo, es importante recordar que no hay una única solución o tratamiento que funcione para todas las personas. Lo más importante es trabajar en conjunto con un profesional de la salud mental para identificar las causas subyacentes y encontrar un enfoque personalizado que funcione para la persona individual.

Aspectos clave a tener en cuenta para aumentar el deseo sexual en la mujer:

  • Cambios en el estilo de vida: Esto puede incluir cosas como reducir el estrés, dormir suficiente, hacer ejercicio regularmente y cuidar la alimentación. Estos cambios en el estilo de vida pueden ayudar a mejorar el bienestar general y aumentar el deseo sexual.
  • Terapia psicológica: La terapia puede ser una herramienta efectiva para tratar el deseo sexual bajo en la mujer. Un terapeuta puede ayudar a identificar las causas subyacentes del deseo sexual bajo y trabajar en conjunto con la persona para encontrar soluciones efectivas.
  • Medicación: En algunos casos, el deseo sexual bajo en la mujer puede ser tratado con medicamentos. Esto puede incluir medicamentos que aumenten la producción de hormonas sexuales o que ayuden a mejorar la respuesta sexual. Es importante hablar abiertamente con un médico sobre los posibles beneficios y riesgos de cualquier medicación. Es aconsejable que el tratamiento del deseo sexual bajo incluya una combinación de medicamentos y terapia psicológica, y no solo medicamentos.
  • Cambios en la relación de pareja: Si el deseo sexual bajo en la mujer está relacionado con problemas en la relación de pareja, puede ser útil trabajar en conjunto con la pareja para mejorar la comunicación y la satisfacción sexual. Esto puede incluir ideas como hablar abiertamente sobre necesidades y deseos, experimentar con nuevas maneras de actuar en la cama y buscar ayuda profesional si es necesario.

En general, el tratamiento del deseo sexual bajo en la mujer requiere un enfoque individualizado y profesional. Si una mujer experimenta una disminución significativa o prolongada del deseo sexual, es importante hablar abiertamente con un profesional de la salud mental para trabajar en posibles soluciones.

Y por último…

Te recomendamos en primer lugar consultar a tu médico de atención primeria para que pueda valorar si el deseo sexual bajo se puede deber a alguna afección médica o al uso de algún medicamento. De no ser así, el siguiente paso más aconsejable es solicitar atención psicológica.

Si te animas a buscar atención psicológica, puedes contactar con nosotros/as, nos encantaría acompañarte en este proceso.

Os invitamos a participar con vuestros comentarios en nuestro Blog de Psicología, vuestra participación enriquece el Blog, ¡os leemos!

Artículo actualizado el 26/12/2022 por Sofía Gil Guerrero, Psicóloga General Sanitaria, Nº col.: MU2732.

3 Comentarios

  1. Daniel

    Mi esposa padece de ovarios poliquisticos y esto a nos esta ocasionando problemas a la hora del sexo por el poco deseo que ella trasmite. Como puedo ayudar para aumentar ese deseo sexual y llevar una vida sexual normal.???

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    • Guillermo García

      No se cómo llamar a esa situación que vivo con mi esposa, ella nunca ha tenido deseos sexuales y cuando se lo pido se llega a molestar, es más no permite que ni la toque,. Ella es mamá soltera tiene una hija y comentó en cierta ocasión que cuando la embarazaron el tipo la tuvo que emborrachar para así poder tener relaciones,
      No sé cómo manejar esto, es bastante desagradable esto que vivió cotidianamente
      Habrá alguna solución a este problema que en verdad me afecta bastante,. Por favor me puede orientar al respecto,muchas gracias

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      • Avellaneda

        Por muchos años sentía bajo deseo sexual, mi esposo se quejaba y por más que trataba de sentir deseo, estaba bloqueada. Cuando comenzaban las caricias me sentía incómoda y poco a poco me relajaba y terminaba disfrutando y diciendo, «lo haremos mañana de nuevo» pero no pasaba así. Pasó el tiempo y mi esposo me pidió la separación. En ese momento, algo se desbloqueó en mi. Hemos hecho el amor más veces en los últimos tres meses que 5 años atrás. Leyendo el artículo siento que en mi caso, no aceptaba mi cuerpo. Ahora me veo al espejo y me veo bellísima. Cuando acepté mi cuerpo, volví a disfrutar mi sexualidad. Cuando tuve mi espacio personal, recuperé mi sexualidad. Cuando mi esposo se abríó a decir lo que sentía (sin discusiones y pleitos) amos comenzamos a disfrutar la sexualidad. Desgraciadamente, la pareja si terminó.

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