Esta tendencia ha aumentado de manera alarmante en los últimos años.

Autolesionarse parece que se está convirtiendo en una práctica habitual entre nuestros adolescentes. Un estudio realizado por la Universidad de Manchester afirma que las autolesiones han aumentado, en los últimos 3 años,  un 68%  en las chicas adolescentes de 13 a 16 años.

Sabemos que las autolesiones son mucho más comunes entre las chicas adolescentes. Los chicos suelen dirigir sus afectos negativos hacia fuera. No es tan común que se dañen a ellos mismos.

Las cifras son terribles. En Europa, el 27,6% de los adolescentes reconoce haberse autolesionado al menos una vez en la vida. Y el 7,8% dice haberlo hecho de manera recurrente.

¿Qué son las autolesiones?

Hablamos de autolesiones cuando los adolescentes se provocan un daño físico de manera intencionada con el principal objetivo de aliviar el malestar emocional que sienten en ese momento.

Al autolesionarse, los adolescentes ponen el foco de atención en el dolor físico y, por momentos, se anestesian emocionalmente. Dejan a un lado esas emociones intensas que no “pueden” tolerar.

La manera de autolesionarse más común que tienen los adolescentes es realizándose cortes en sus brazos o muslos. Para realizarse los cortes suelen utilizar las hojas de las cuchillas de afeitar o de sacapuntas, capuchas de bolígrafos, tijeras, clips o cualquier otro objeto punzante.

Se utiliza el término “cutting” para hacer referencia al acto de cortarse las muñecas hasta producirse heridas superficiales. Al inicio los cortes son pequeños y superficiales pero gradualmente se van realizando con mayor frecuencia e intensidad ante cualquier situación que provoque cierto nivel de malestar.

Aunque no siempre los adolescentes se autolesionan cortándose. A veces se arañan, se golpean, se pellizcan o se queman.

Sabemos que conocer que tu hijo/a se provoca un daño de manera intencionada puede ser cuanto menos desconcertante y preocupante. Por esto motivo, nos gustaría ayudarte a entender que hay detrás de esta conducta tan destructiva que parece estar de moda entre los adolescentes.

Mi hijo se autolesiona, ¿se quiere suicidar?

Las autolesiones son asociados a los intentos de suicidio. Pero, en la mayoría de las ocasiones los adolescentes no persiguen quitarse la vida con las autolesiones. Solo buscan aliviar la angustia emocional que sienten.

No obstante, no quiere decir que tengamos que pasar por alto las autolesiones. Nos están alertando de algo. No podemos banalizarlo como si fuera un juego de niños.

Las autolesiones nos indican que algo no va bien en el adolescente. Con las autolesiones los adolescentes nos quieres comunicar algo. Debemos escuchar qué nos quieren decir.

Quizás nos quieran hacer ver que están sufriendo o nos estén pidiendo ayuda. Pero, por supuesto, se equivocan en la manera de hacernos llegar el mensaje. Tenemos que dar respuesta a estas llamadas de socorro que los adolescentes nos están mandando.

¿Por qué los adolescentes se autolesionan?

Normalmente, las autolesiones aparecen cuando los adolescentes no pueden tolerar el malestar que sienten.

Al no saber manejar la frustración, la ansiedad, el aburrimiento o la ira aparecen las autolesiones como vía de escape o canal por el que canalizar todas esas sensaciones. Es más frecuente que las autolesiones aparezcan en aquellos adolescentes que:

  • Tienen baja autoestima.
  • Inestabilidad emocional.
  • Problemas de identidad: no tienen claro quiénes son o qué quieren hacer en la vida.
  • No tienen habilidades para manejar sus emociones.
  • Tiene dificultades para expresar sus emociones.
  • No se saben resolver los problemas con los que se encuentran en su día a día.
  • Tienen sentimientos de soledad.
  • Falta de apoyo social.
  • Falta de objetivos/proyectos de vida.
  • Se aburren en su día a día.

Pero, en algunos casos en particular, las autolesiones pueden ser el síntoma de un trastorno psicológico o psiquiátrico. Por ello, ante las autolesiones no podemos mirar hacia otro lado. Debemos buscar ayuda profesional.

Las redes sociales parecen también tener algo que ver.  Han hecho que este fenómeno se extienda con mucha rapidez. Según la Sociedad Española de Suicidiología, la cifra de adolescentes españoles que se autolesionan van en aumento como consecuencia de las redes sociales y el fenómeno de «imitación» que se deriva de ellas.

Actualmente se puede ver con frecuencia en las redes sociales imágenes de autolesiones. Los propios influencers, que los adolescentes siguen en las redes sociales, se autolesionan y exhiben con normalidad las imágenes de sus cortes en brazos, piernas o abdomen para que los seguidores vean las marcas tras haberse dañado.

Esto ha hecho que se normalice y se entiendan las autolesiones como una manera más de canalizar el malestar. Por desgracia, los adolescentes aprenden este tipo de conductas destructivas como una manera válida de dar salida a sus emociones.

Es recomendable acudir a un profesional de la salud mental que nos ayude a descubrir qué hay detrás de las autolesiones si observamos que esta conducta es recurrente. El especialista en salud mental realizará una valoración psicológica del adolescente y ofrecerá asesoramiento a los padres sobre los mejores pasos a seguir.

Te animamos a leer «5 recomendaciones para mejorar la relación con mi hijo adolescente» si crees que habláis idiomas distintos y entenderos resulta casi imposible. No obstante, si resides en Murcia y estás buscando terapia psicológica para adolescentes, te animamos a contactar con nosotros sin ningún compromiso.