Esta entrada de Blog surge con la finalidad de concienciar sobre las consecuencias que el consumo de cocaína tiene sobre nuestra salud. Y, por supuesto, de las alteraciones que se producen en la vida del adicto que consume esta sustancia de manera continuada y sus familiares.

La cocaína es una droga estimulante poderosamente adictiva.  El consumo de cocaína ha aumentado en las últimas décadas. Por desgracia, se ha normalizado el consumo de cocaína. Y, cada vez resulta más fácil acceder a ella.

Es alarmante el número de personas que nos consultan o nos solicitan ayuda en nuestro Centro de Psicología en Murcia para dejar de consumir cocaína.

Segun los datos recogidos en el Informe Europeo sobre Dorgas (2018) la cocaína es la segunda droga ilegal más consumida en Europa después del cannabis.

La cocaína es un potente estimulante del sistema nervioso central y un anestésico local que se ha convertido en una de las drogas más adictivas y peligrosas de las que actualmente se consumen. Es uno de los estimulantes más tóxicos y destructivos para nuestro organismo.

¿De dónde se obtiene la cocaína?

La cocaína se  obtiene de las hojas del arbusto de coca, originario de América del Sur. Aproximadamente a finales del S.XIX se consiguió aislar el principio activo contenido en estas hojas del arbusto de la coca.

Y, surgieron así diversas formas del consumo de cocaína: esnifada, fumada, inyectada, etc., las cuales producen efectos más rápidos e intensos que la hoja mascada y, por ende, aumentan el riesgo de desarrollar una adicción a la cocaína.

¿Cuánto tiempo tarda en hacer efecto la cocaína?

La principal vía de administración de la cocaína es por inhalación y eso hace que la el organismo absorba fácilmente la sustancia, llegue rápido al cerebro y que sus efectos aparezcan a los pocos minutos tras ser consumida (aproximadamente en 2 o 3 minutos).

La cocaína se ha convertido en una droga atractiva por la rapidez a la hora de producir sus efectos tras su consumo. Los efectos tras su administración duran entre 45 y 60 minutos como máximo. En raras ocasiones los efectos del «subidón» tras el consumo de cocáina duran más de 1 hora.

Posteriormente, una vez van disminuyendo los efectos iniciales del consumo, aparece un bajón de ánimo de manera brusca.

¿Cómo se metaboliza y cuánto tiempo tarda en desaparecer?

La cocaína tras su administración se distribuye por todo el organismo. Se metaboliza por hidrólisis enzimática hepática rápida. Todas las drogas que entran en el cuerpo humano son metabolizadas en el hígado (transformadas en sustancias eliminables denominadas metabolitos) y eliminadas por el riñón (aunque también pueden eliminarse por las heces, sudor, etc.). Por ello son detectables en la orina.

Sabemos que la cocaína, al igual que cualquier otro tipo de drogas, puede ser detectada en el organismo tras su consumo. En concreto, se puede detectar hasta 2 días después en sangre, hasta 90 días en el pelo y hasta en 4 días en la orina.

No obstante, son muchas la variables que influyen en cómo se metaboliza la cocaína. Debemos tener en cuenta el género, la edad, el índice de masa corporal o incluso la genética de la persona que la consume.

En la gran mayoría las ocasiones la concaína se consume acompañada de alcohol. Y, el alcohol intensifica las consecuencias negativas de la cocaína. Consumir ambas sustancias de manera conjunta conlleva una mayor impulsividad, descontrol y riesgo de intoxicación aguda.

¿Consumir cocaína durante el embarazo perjudica al bebé?

¡SÍ!. La cocaína atraviesa la barrera placentaria, por lo que afecta directamente al feto y puede provocar daños en su desarrollo e incluso abortos espontáneos.

Diversos estudios científicos ponen de manifiesto que los bebés cuyas madres consumieron cocaína durante el embarazo a menudo nacen prematuramente y con menor peso, talla y circunferencia de la cabeza en comparación con los hijos de madres que no han abusado de la cocaína durante el embarazo.

A su vez, es preocupante la posibilidad de cambios conductuales a largo plazo en el hijo o la posibilidad de que sea más susceptible al desarrollo de una adicción en la vida adulta.

¿Qué «efectos psicológicos» produce la cocaína a corto plazo?

  • Alteraciones en el estado de ánimo.
  • Aumento de las sensaciones de energía y alerta. Sensación de agudeza mental.
  • Hipersensibilidad a la luz, el sonido y el tacto.
  • Incremento de la ansiedad y suspicacia (paranoia).
  • Episodios de alucinadiones o ideas delirantes.
  • Irritabilidad.
  • Inquietud.
  • Sensación de mayor autoestima y grandiosidad.

¿Qué «efectos físicos» produce la cocaína a corto plazo?

  • Disminución del apetito.
  • Disminución de las ganas de dormir.
  • Aumento de la temperatura corporal.
  • Aumento de la presión arterial.
  • Dilatación de las pupilas.
  • Contracción de los vasos sanguíneos.
  • Efectos sobre el corazón: aumento de la frecuencia cardíaca e incluso infartos.
  • Problemas respiratorios.
  • Efectos sobre el cerebro: convulsiones, accidentes cerebrovasculares e incluso coma.
  • Efectos sobre el aparato digestivo: náuseas, estreñimiento y dolor abdominal.

¿Qué efectos a largo plazo produce la cocaína?

El consumo de cocaína, debido a su alto poder adictivo, termina generando en la persona que la consume una adicción de la que resulta difícil escapar. La persona necesita cada vez consumir una dosis más alta y aumentar la frecuencia de consumo para sentir la misma euforia que sentía al inicio y aliviar los síntomas del síndrome de abstinencia más conocido como «el mono».

La cocaína es la droga ilegal que más se asocia con morbimortalidad en los últimos años y es la principal droga ilegal detectada en los servicios de urgencias.

Aunque en gran parte las visitas a urgencias se relacionan con alteraciones conductuales, un porcentaje destacado se asocia con problemas médicos agudos, principalmente problemas cardiovasculares, gastrointestinales, respiratorios y neurológicos. 

La cocaína modifica los circuitos responsables de la gratificación y el placer que se encuentran en el cerebro. Su consumo de manera continuada reduce la capacidad de las personas que consumen dicha sustancia de experimentar placer de forma natural (a través de la comida, del sexo, etc.) y les hace menos sensibles a las gratificaciones y emociones.

 

La inhalación regular de cocaína puede producir una pérdida del sentido del olfato, hemorragias nasales, problemas para tragar, ronquera y una inflamación e irritación del tabique nasal, lo que puede ocasionar una condición crónica de irritación y salida de secreción por la nariz. También es común observar la existencia de perforación del tabique nasal en consumidores de cocaína. El consumo continuado puede ocasionar una pérdida de apetito haciendo que muchas personas que consumen cocaína tengan una pérdida significativa de peso y sufran malnutrición.

Se produce una reducción importante, y por tanto un deterioro, de las actividades sociales, laborales o recreativas debido al consumo de la sustancia. La vida social y familiar de las personas que consumen cocaína se empobrece significativamente. A nivel psicológico, el consumo de cocaína puede derivar en trastornos del estado de ánimo y ansiedad. A su vez, la cocaína pude precipitar la aparición de psicosis en pacientes vulnerables.

¿Qué personas consumen más cocaína?

Realmente esta pregunta no tiene una respuesta clara. Cualquier persona sin importar el género, la edad o la clase social, puede desarrollar una adicción a la cocaína.

Sin embargo, el consumo de cocaína se asocia frecuentemente a personas con problemas de salud mental. Se conoce que muchas de las personas que consumen cocaína presentaban trastornos mentales previos al inicio del consumo de la sustancia. Los trastornos anteriores al consumo de cocaína que se asocian con mayor frecuencia son los trastornos de ansiedad, los trastornos por déficit de atención e hiperactividad y los trastornos de personalidad.

Y por último…

Las drogas, como la cocaína, te atrapan, y las personas adictas a esta sustancia, consideran imposible abandonar el consumo e iniciar un proceso de rehabilitación. Sin embargo, siempre es un buen momento para iniciar un cambio. Abordar el problema antes de que esté firmemente instaurado, garantiza mejores resultados.

Por suerte, hoy en día disponemos de tratamientos eficaces para ayudar a las personas a superar las adicciones. Tirar la toalla y dejarse atrapar por el mundo de las drogas no debería ser una opción que contemplemos. SIEMPRE hay salida, ¡SIEMPRE!

Es absolutamente recomendable pedir ayuda profesional. Sin ayuda de un profesional especializado en adicciones es muy difícil o prácticamente imposible poder rehabilitarse de la adicción a la cocaína. Os animamos a pedir ayuda si consideráis que por vosotros mismos no podéis ponerle freno al consumo.

Podéis contactar con nosotros sin ningún compromiso para plantearnos cualquier duda, ¡nos encantaría poder ayudaros a aclarar cualquier pregunta si está en nuestras manos!

Este artículo está sirviendo de ayuda a muchas personas gracias a la participación de todos vosotros.¡Os agradecemos vuestra participación con vuestros comentarios!

 

Artículo actualizado el 07/05/2020 por Sofía Gil Guerrero. Psicóloga General Sanitaria. Col. Nº 2732.