Insatisfacción crónica: Nada me hace feliz.

por | Estado de ánimo

LA PIEDRA

«El distraído tropezó con ella. El violento la utilizó como proyectil. El emprendedor construyó con ella. El campesino cansado la utilizó como asiento. Para los niños fue tan solo un juguete. David mató a Goliat. En cambio, Miguel Ángel esculpió la más bella escultura. En todos los casos, la diferencia no estuvo en la piedra, sino en la persona. No existe piedra en el camino que no puedas aprovechar para tu propio beneficio». 

La vida es como una partida de cartas

La vida es como una partida de cartas. Nosotros, como buenos jugadores, tenemos que salir a ganar la partida con independencia de las cartas que nos haya tocado jugar. Es cierto que no todos empezamos a jugar con las mismas cartas, ¡sin lugar a duda!

Si miramos a nuestro alrededor habrá jugadores con mejores cartas que nosotros. Pero, también habrá jugadores que no tienen el azar de su lado y la partida se les complica bastante al contar con muy malas cartas.

Si no nos tocan unas buenas cartas tan solo tenemos dos opciones: Lamentarnos por ello, boicotearnos antes de que la partida finalice creyendo que es imposible ganar con esas cartas. O, por el contrario, también podemos utilizar nuestras habilidades para ganar al contrario y disfrutar de la partida aun no teniendo la suerte a nuestro favor.

A veces, estamos tan concentrados en querer ganar que se nos olvida disfrutar del juego. ¿No crees que esto también nos sucede con la vida? En ocasiones, estamos tan empecinados en algo que se nos olvida disfrutar del momento presente, ¡qué gran error!

¿Qué es la insatisfacción crónica?

La insatisfacción crónica, o el no saber dar valor ni disfrutar de lo que tenemos o de lo que somos, nos conduce a la infelicidad y nos genera además sensaciones de malestar e inquietud.

Hablamos de insatisfacción crónica cuando no valoramos el recorrido que hemos realizado para llegar al punto en el que estamos.

Las personas que se sienten constantemente insatisfechas tienen grandes dificultades para saborear el presente. Pasan sus días visualizando el futuro. Continuamente su mente está pensando en “lo que pueden llegar a ser” o en “lo que pueden llegar a tener”. Cometen el error de creer que cuando “consigan ser…” o “consigan tener…” van a sentirse en paz y satisfechas consigo mismas. Pero, esto no funciona así.

Nos sentiremos en paz cuando consigamos no necesitar nada más de lo que tenemos en este momento para estar bien. Todo está bien. Nuestra felicidad no depende de las circunstancias que nos envuelven, ¡para nada!, podemos ser tremendamente infelices aun teniendo en nuestras manos todo aquello que deseamos.

La felicidad está dentro de nosotros. No tenemos que buscar muy lejos, todo lo que necesitamos para estar bien ya lo tenemos.

¿Por qué hoy en día hay cada vez más personas insatisfechas?

Vivimos en una sociedad en la que, en teoría, todo es posible. Tenemos un mundo que nos ofrece infinitas posibilidades. Nos animan a superar nuestras limitaciones, a romper las barreras con las que nos podamos encontrar, a alcanzar nuestros sueños, a ser personas de éxito sin miedo al fracaso. Pero, en la práctica, no resulta tan fácil.

Esto nos lleva a que no nos aceptemos tal y como somos. Y, nos empuja a correr detrás de una quimera que cada vez está más lejos de nosotros y nos resulta imposible alcanzar por más que lo intentemos.Y cuando no conseguimos esto, que en apariencia otros consiguen con tanta facilidad, es cuando nos sentimos insatisfechos.

La insatisfacción tiene como base la inseguridad. Personas con baja autoestima tenderán a buscar el éxito, en los distintos ámbitos de su vida, para sentir la aprobación de los demás y ser valoradas de manera positiva por su entorno. Si más tengo, si más exitoso/a soy, mejor valorada estaré.

¿Qué podemos hacer para librarnos de la insatisfacción crónica?

1. Lo más importante en la vida es que lo más importante sea lo más importante.

Debemos aprender a darle valor a aquello que realmente lo tiene. Tenemos que saber priorizar. Lo más importante debe ser nuestra paz, disfrutar de nuestro momento presente y de nuestros seres queridos. Todo lo demás debe quedar relegado a un segundo plano.

2. No es más feliz el que más tiene sino el que menos necesita.

Es importante hacer una diferenciación entre lo que es un deseo y lo que es una necesidad. No tener cubierta una necesidad básica, como alimento o un techo en el que dormir, es natural que nos genere malestar.

Pero, si lo que no tenemos cubierto es un deseo, no debe generarnos insatisfacción. Si lo tengo está bien pero si no lo tengo….¡también está bien! No necesitamos alcanzar nuestros deseos para ser felices. Tenemos que ajustar nuestras expectativas y no necesitar nada más que tener nuestras necesidades más básicas cubiertas para ser felices.

3. Valora quién eres en este momento. No te compares con otras personas.

Estar pendientes de lo que otros tienen o de cómo son otras personas nos va a generar grandes conflictos. Tenemos que aceptar quienes somos y cómo somos. ¿Por qué pretender ser todos iguales? Lo bonito de jugar una partida de cartas es que cada jugador es diferente, tienen unas habilidades particulares y, además, cada uno tiene unas cartas distintas para poder jugar, ¡qué aburrida sería la partida si todos tuviéramos las mismas cartas!

4. No te fijes en lo que no tienes, valora lo que tienes.

Las personas que se sienten insatisfechas normalmente prestan atención a lo que les falta por conseguir dejando a un lado lo que han conseguido. Quieren “llegar a ser…” o “llegar a tener…” y no dan ningún valor a lo que ya son o ya tienen.

Mírate bien, mira a tu alrededor… ¿podrías identificar aquellas cosas que sí van bien en tu vida y por las que deberías estar muy agradecido/a? ¡Seguro que son muchas las cosas por las que deberías estar agradecido/a!

Si respiras quiere decir que estás vivo, a partir de ahí…todo está bien. Si no somos felices, ya es nuestra responsabilidad. Estamos fallando nosotros, no la vida. Debemos dejar de lamentarnos, no es la vida la que está en nuestra contra somos nosotros quienes nos estamos boicoteando. Tenemos que parar, darnos cuenta de que ser o no feliz está en nuestra manos. Dejar de quejarnos, dejar de victimizarnos…¡todo está bien!

Si tras leer este artículo te ha surgido alguna reflexión o comentario que quieras compartir con nosotros, te animamos a participar en nuestro Blog. Tus palabras pueden enriquecer mucho este espacio. Y, por supuesto, ser de gran ayuda para otras personas.

Si buscas ayuda psicológica para aprender a estar satisfecho/a con quién eres y liberarte de este sentimiento de insatisfacción crónica, te animamos a contactar con nosotros sin ningún compromiso. Nos encantaría escucharte. ¡Te esperamos!

6 Comentarios

  1. Anonimo

    1- no tengo nada…por lo tanto no puedo darle importancia a nada…

    2-no necesito mucho…pero como no tengo nada pues no puedo contentarme con nada…

    3-es imposible que tengamos las mismas cartas…vale…pero porque me tienen que tocar las peores cartas?…

    4-…volvemos a lo mismo…no tengo nada…por lo tanto nada que valorar…

    …el que ha escrito este articulo no tiene ni puta idea de lo que habla ni de lo que va la vida…

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    • J

      Amig@ quejumbroso, este texto no solucionara tu vida, pero si te da una guía de por donde empezar.

      Deja de quejarte por las cartas que te toco jugar en la vida, es lo que es y lo que somos y haremos para hacerlo diferente. Ten el valor, lucha y quédate con esa satisfacción de marcar una diferencia por mínima que sea.

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  2. Anónimo

    Yo sé que debemos ser agradecidos, ahorita tengo algunas cosas que antes solo soñaba, pero aun así me siento mal, triste e inconforme conmigo misma, siento que no puedo hacer nada de lo que quiero porque tengo otras obligaciones. Me siento deprimida y pienso que ninguna felicidad es completa. Es como si yo no pudiera ser feliz y no quiero ser así, quiero ser feliz y agradecida, la mayoría de las veces no me siento más que basura.

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  3. Lela

    Quisiera que me ayudaran solo vivo pensando en el futuro y que pasara conmigo y mis hijos, eso no me deja estar tranquila y vivir el presente como quisiera , siento que nada me da felicidad

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    • Laura

      Yo soy igual de quejona pero se que quejarse no ayuda tampoco. Entonces es un callejón sin salida con una sola opción. Salir por donde entraste, o sea no quedarse ahí y luchar con lo que se pueda y como se pueda para ser un poquitín feliz o algo parecido a ello. Eso ya es algo mejor no? Y entender con dulzura que somos algunos más infelices que otros, que por algún motivo sentimos vacíos, sin embargo, se puede continuar aún con ello. El secreto? No darle tanta atención. Centrarnos en que somos puntos en el universo. Efímeros. Que esto dura poco. Mientras probamos ser más benévolos con nuestro pobre corazón?

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  4. manu

    Es muy fácil hablar de éstas cosas pero nadie sabe lo horrible que se siente. Hasta el suicidio se te cruza por la cabeza muchas veces. Yo sólo quiero vivir tranquilo. Pero para estar tranquilo en la vida, incluso necesitas muchas cosas detrás. Yo estoy solo. Soltero. No tengo pareja ya que todo el mundo huye de mí. (Y no por ser feo ni nada de eso. Soy un chico deportista y de buen ver, etc) es porque proyecto tanta infelicidad que hasta los perros me ladran. Si señor!, no tengo más opción que recurrir a profesionales. Y mejor me voy olvidando de psicoterapias. Creo que es algo que le hace falta a el cerebro. Un químico, algo que ha dejado de producir, porque yo, es si mismo lo siento. Es cómo tener un moto bonita y no tener gasolina para usarla. Pues algo pasa con mi cerebro. Le hace falta una buena dosis de gasolina para poder andar y correr por el mundo. Pero allí el dilema, ¿Dónde está ese liquido? ¿en las medicaciones? No estoy seguro. Puede que te ayuden a solucionar el problema por un momento pero luego, te vuelves a quedar igual o peor. Creo, en definitiva, que todo es suerte en la vida. Y nacer con un cerebro sano ya es un regalo de la vida. Yo ya desde adolescente presentaba éste problema. Se fue agudizando con los años. Y ahora con 35 años. Estoy cómo un bote a la deriva. En frente de mi un mar oscuro con muchas criaturas a mi alrededor.
    Dios les bendiga
    27 de junio 22
    22:11
    Madrid

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