SOCORRO: ¡Mi hijo es un tirano!

SOCORRO: ¡Mi hijo es un tirano!

Este artículo tiene como objetivo ofrecer una visión clara sobre un fenómeno que desafortunadamente está adquiriendo unas dimensiones alarmantes en los últimos años, nos referimos al “síndrome del emperador o del niño tirano” o comúnmente conocido como el maltrato de los hijos hacia sus padres.

El perfil del “pequeño tirano” suele ser el de un varón de 9 a 17 años, hijo único y de clase media-alta.

En consulta de psicología, recibimos frecuentemente a padres que angustiados y desesperados, por la insostenible situación que están viviendo en casa, buscan ayuda psicológica para poner fin al infierno en el que toda la familia se encuentra a consecuencia del comportamiento de uno de los hijos.

Es común, cuando recibimos a padres que están siendo maltratados por sus hijos, observar que los progenitores se sienten humillados, avergonzados, intimidados, amenazados, impotentes, frustrados y en ocasiones, tienen miedo a su hijo e incluso se sienten inseguros estando en su propia casa.

Casi en la totalidad de los casos, la madre suele ser la principal víctima, el hijo suele dirigir la mayoría de los comportamientos violentos hacia su madre.

Muchos padres se preguntan: “¿Qué hemos hecho mal?” y se culpabilizan del comportamiento de su hijo. Por ello, lo que primero les decimos a estos padres cuando acuden a nuestro centro es: “¡Dejemos de buscar culpables y empecemos a buscar soluciones!”.

Características principales de los niños y adolescentes con el Síndrome del Emperador:

  • Ansiedad muy elevada.
  • Egocentrismo.
  • Autoestima muy baja.
  • Parece que siempre están de mal humor o tristes.
  • Se sienten muy frustrados.
  • Baja tolerancia al malestar.
  • Frecuentemente tienen ataques de ira, rabietas, insultan y agreden a los demás.
  • Creen que tienen derecho a organizar la vida familiar. Dirigen la familia a su antojo mediante el chantaje emocional y el uso de la intimidación.
  • Creen tener muchos privilegios, piden constantemente aquello que creen que les corresponde, consideran que los demás son sus “vasallos” y que tiene que atender siempre y de inmediato sus necesidades.
  • Falta de habilidades para solucionar problemas.
  • Tienen muchas dificultades con las figuras de autoridad.
  • Culpan siempre a los demás de todo lo que les sucede.
  • No aceptan las normas de casa. No tienen conciencia de los límites. Mienten y tienen conductas desafiantes.
  • Pueden llegar a cometer actos crueles.
  • Son altamente exigentes con las personas de su alrededor. Nunca están satisfechos con lo que tienen. Siempre necesitan más y más.
  • Parecen no sentirse culpables ni tener remordimientos por cómo se comportan con los demás ni por las consecuencias de sus acciones.
  • Parecen carecer de empatía, es decir, no se ponen en el lugar de las personas a la que están haciendo daño.

¿Hay tratamientos psicológicos eficaces para el Síndrome del Emperador?

Absolutamente SÍ.

Es importante destacar que, como en cualquier problema psicológico, la detección precoz y la intervención psicológica en edades tempranas ayuda a que el pronóstico del niño o adolescente sea muy favorable.

Muchos padres van dejando pasar las conductas inadecuadas de sus hijos con la esperanza de que con el tiempo desaparezcan, sin embargo, los problemas nunca se solucionan solos y lo que suele suceder es que esas conductas tienden a agravarse.

Hoy en día disponemos de técnicas psicológicas muy adecuadas  que nos permiten a los profesionales llevar a cabo tratamientos psicológicos altamente eficaces para modificar las conductas que el niño o adolescente manifiesta.

El tratamiento psicológico, que tiene como finalidad modificar las conductas del niño o adolescente,  implica que toda la familia participe en dicho tratamiento. Es decir, no sólo es el niño o adolescente el que tiene que recibir ayuda psicológica sino que toda la familia debe recibir orientación y asesoramiento psicológico. En definitiva, la dinámica de la familia es nefasta y toda la familia tiene que cambiar.

La razón que subyace a lo que anteriormente hemos comentado es clara: ¡El chic@ no va a cambiar si no tiene la necesidad de cambiar! La idea del tratamiento psicológico es que los padres también modifiquen muchas de sus conductas para crear en el hijo la necesidad de cambio.

¿Ves a tu hijo reflejado en este artículo? ¡No te preocupes y ocúpate de buscar soluciones para que el problema no se agudice! Si estás interesado en buscar ayuda psicológica en Murcia, nosotros podemos ayudarte. Contacta con nosotros sin compromiso.

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