¡No te rindas que la vida es eso!

¡No te rindas que la vida es eso!

En este mundo traidor, nada es verdad ni es mentira, todo es según el cristal con el que se mira.” R.Campoamor.

Este artículo tiene como principal objetivo ofrecer una visión alternativa de la vida a aquellas personas, que experimentan angustiosos sentimientos de tristeza y desesperanza, y no encuentran el sentido de la misma.

Si miramos a nuestro alrededor podremos observar que nos hemos convertido en una sociedad hedonista, la cual tiene como finalidad última la búsqueda del placer por encima de todo y la supresión del dolor. Esto nos hace débiles, ya que el dolor es inherente a la vida de las personas.

La única manera de vivir plenamente es aceptando que el dolor forma parte de la vida, sin embargo, no estamos preparados para afrontar las adversidades y aceptar las continuas pérdidas que se van sucediendo a lo largo del ciclo vital.

Muchas personas se paralizan ante las situaciones difíciles o cambios bruscos en sus vidas, es normal necesitar un tiempo para tomar impulso, pero seguidamente tenemos que lanzarnos de nuevo a la vida y permanecer anclados para disfrutar del momento presente.

En la mayoría de las ocasiones, ante cualquier señal que indique la presencia de malestar, optamos por no hacer nada por nosotros mismos y recurrir, en muchas ocasiones al uso de fármacos antidepresivos o ansiolíticos para poder continuar viviendo sin sufrimiento, pero sin asumir ninguna responsabilidad por nuestra parte.

Hemos patologizado cualquier aspecto de la vida, y esto implica a su vez que hemos asumido un rol pasivo que nos ata y nos limita, únicamente tenemos que esforzarnos por buscar cuál es la etiqueta diagnóstica que nos corresponde y cuál es el fármaco que debemos tomar para poder continuar viviendo sin dolor.

A continuación, os facilitamos unos pósters que fueron diseñados para una campaña realizada por la Junta de Extremadura, con un mensaje muy acertado, (Es la vida, no una enfermedad), para concienciar y sensibilizar del uso abusivo de los medicamentos en situaciones innecesarias de la vida cotidiana:

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¿Qué se necesita para continuar a pesar del dolor?

El elemento esencial que nos permite afrontar las dificultades, los innumerables cambios, las continuas situaciones de incertidumbre, y aun así continuar disfrutando de la vida es la fortaleza psicológica, la cual es igual de importante que la fortaleza física.

La fortaleza psicológica o mental, al igual que la fortaleza física, puede desarrollarse mediante el aprendizaje de estrategias y el entrenamiento o práctica continuada. Una persona que goza de una gran fortaleza psicológica se caracteriza por:

  • Controlar las emociones para evitar que las emociones se apoderen de uno mismo.
  • Disponer de habilidades sociales que permitan mantener relaciones sociales saludables.
  • Detectar y rebatir aquellos pensamientos negativos que no correspondes con la realidad y que conllevan una gran carga de malestar y/o sufrimiento.
  • Fomentar un diálogo interno positivo.
  • Tener las herramientas necesarias para resolver problemas desde la calma y la razón.

Otro factor necesario que nos permite afrontar y superar situaciones vitales dolorosas es la resiliencia. Una persona resiliente es aquella que a raíz de vivir una situación desestabilizadora, tiene la capacidad de poner en marcha sus fortalezas y potencialidades que estaban latentes y, la experiencia dolorosa la transforma en una experiencia que le fortalece para el resto de su vida.

El proceso que lleva a cabo una persona resiliente ante una situación dolorosa es metafóricamente similar al proceso de creación de una perla dentro de una ostra. Cuando una grano de arena entra en el interior de una ostra, ésta segrega nácar para defenderse del dolor que le ocasiona tener dentro de ella un grano de arena, y como resultado, crea una preciosa perla.

Nos gustaría finalizar esta entrada de blog con un poema, “No te rindas“, de Mario Benedetti. Este poema entraña no sólo una gran carga emocional, sino que es además un cántico a la vida y a la esperanza:

No te rindas, aun estás a tiempo

de alcanzar y comenzar de nuevo,

aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,

liberar el lastre, retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,

 continuar el viaje, perseguir tus sueños,

 destrabar el tiempo, correr los escombros

y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,

aunque el frio queme, aunque el miedo muerda,

aunque el sol se esconda y se calle el viento,

 aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños,

porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,

porque lo has querido y porque te quiero.

Vivir la vida y aceptar el reto,

recuperar  la risa, ensayar el canto,

 bajar la guardia y extender las manos,

desplegar las alas e intentar de nuevo,

celebrar la vida y retomar los cielos.

(Mario Benedetti)

Os invitamos a reflexionar sobre el tema tratado en esta nueva entrada y os animamos a comentar y compartir vuestras opiniones. Los comentarios siempre enriquecen las entradas y abren debates sumamente útiles e interesantes para todos los lectores. No dudéis en contactar con nosotros para cualquier duda, consulta o sugerencias para próximas entradas.

Comentario (1)

  • José Antonio Responder

    Demasiadas veces se confunde querer con amar…

    4 octubre, 2016 at 15:14

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