Hazlo, y si te da miedo, hazlo con miedo.

Hazlo, y si te da miedo, hazlo con miedo.

“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Albert Einstein. 

¿Cuántas cosas has dejado de hacer por miedo?  Seguramente más de las que deberías. El miedo nos paraliza, nos estanca y nos amarra al presente impidiéndonos salir de nuestra zona de confort. Nos envuelve, nos limita y no nos deja ser libres. Estos son los miedos que nos acompañan a muchos de nosotros:

  • Miedo a no cumplir las expectativas de los demás.
  • Miedo a fracasar.
  • Miedo a equivocarnos.
  • Miedo a hacer el ridículo.
  • Miedo a no agradar a los demás.
  • Miedo a la valoración de los demás.
  • Miedo al cambio.
  • Miedo a lo desconocido o a la incertidumbre.
  • Miedo al miedo.
  • Miedo a estar solo.

El vídeo que aparece a continuación explica de manera animada la importancia de afrontar aquello que nos da miedo si queremos tener una vida plena y satisfactoria. ¡No encanta este vídeo! Ha sido creado basándose en el libro “Donde los sueño te lleven” del autor Javier Iriondo. Además, es narrado por el conocido presentador de televisión Pablo Motos:

En nuestro día a día nos encontramos con personas que vienen a terapia porque no están satisfechas con su relación de pareja, se sienten desilusionadas, frustradas y sin ganas de continuar apostando por su relación. Sin embargo, muchas parejas a pesar de encontrarse atrapadas en una espiral de toxicidad, reproches, chantajes y sufrimiento innecesario, no son capaces de cambiar o poner fin a su relación de pareja. Y, ¿qué les impide cambiar de dirección en sus vidas si no son felices? La respuesta es clara: el MIEDO (el miedo al cambio, el miedo a la soledad, el miedo a tomar una decisión errónea, el miedo a no saber vivir sin la otras persona, el miedo al qué dirán, el miedo a hacer daño a terceros, etc).

También nos encontramos con personas que se sienten angustiadas y estresadas por tener que realizar un trabajo que les produce una gran insatisfacción. Se quejan diariamente, no disfrutan de su día a día y están muchas veces de mal humor. Pero, no pasan a la acción. No buscan otras alternativas, simplemente se quejan y hablan negativamente de su trabajo haciendo partícipes e involucrando a los demás en su desdicha. Y, ¿qué les impide abandonar su puesto de trabajo y empezar de nuevo? La respuesta es clara: el MIEDO (el miedo a equivocarse, el miedo a no encontrar un puesto de trabajo con una retribución económica igual o mejor, el miedo a no encontrar trabajo rápidamente, el miedo a la incertidumbre, el miedo a las críticas u opiniones de los demás, el miedo a no cumplir las expectativas de las personas de su entorno, etc.).

Hay un sinfín de ejemplo que podríamos poner en los que se ve claramente que muchas veces nos atrincheramos en nuestra zona de confort y seguimos haciendo lo mismo a pesar de que nos produce una gran insatisfacción. Es posible que nuestra zona de confort no nos guste pero hay algo innegable, ¡estamos muy cómodos en ella!

Nadie ha dicho que el cambio sea fácil. Tomar una decisión o cambiar la dirección de nuestra vida puede producirnos miedo e incluso vértigo. El cambio implica una pérdida de control, estrés y nos hace sentir vulnerables respecto al futuro. Somos animales de costumbres y nos encanta permanecer en la zona de confort que tanto conocemos, ya que allí nos sentimos seguros y protegidos del mundo “amenazante y hostil” que hay fuera.

Salir de la nuestra zona de confort o seguridad, nos hace sentir tremendamente inseguros e incluso incapaces de adaptarnos a una nueva situación. Pero, merece la pena arriesgarnos. En la zona de confort no crece nada, no mejoramos, no crecemos, simplemente estamos es pausa, totalmente estancados. ¡No permitas que el miedo no te deje alcanzar tu máximo potencial!

Es imposible no tener miedo, todos tenemos, pero no todos nos empoderamos y optamos por afrontar nuestros miedos. El miedo nos quita algo muy preciado para nosotros: LA LIBERTAD. Nos condiciona, nos hacer ser dependientes y no nos permite SER LIBRES. La única manera de quitarle protagonismo al miedo es no paralizándonos ante el, afrontándolo, mirando hacia delante y luchando por nuestros sueños.

Nos gustaría que este artículo te invite a reflexionar y por ello creemos que la mejor forma de finalizar este artículo es planteándote esta pregunta: “Y tú, ¿qué harías si no tuvieras miedo?“.

Nos encanta que participéis en el Blog para poder así intercambiar impresiones y crear interesantes debates sobre los temas que exponemos. ¡Esperamos con ilusión vuestros comentarios!

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