¿Cómo influye la actividad física en la salud mental?

¿Cómo influye la actividad física en la salud mental?

Esta entrada de Blog surge del interés de nuestra alumna de prácticas de la Universidad de Murcia, Celia Campillo Belando, por dar a conocer y divulgar la importancia de adquirir un estilo de vida saludable y decir adiós a la vida sedentaria para mejorar nuestra salud física y mental.

Actualmente, en el S.XXI, nos encontramos atrapados por un ritmo de vida acelerado. Sin duda, la mayoría de nosotros, tenemos que hacer frente a un sin fin de tareas en nuestro día a día (ir a trabajar, el cuidado de los niños, las tareas del hogar, etc.). Este hecho da lugar a que las grandes empresas pongan a nuestra disposición muchas facilidades (comida rápida o preparada, escaleras mecánicas, ascensores, etc.) para que no “perdamos” tiempo cuidando de nuestra salud y continuemos invirtiendo nuestro tiempo en cumplir con nuestras obligaciones y responsabilidades.

De ahí, que hoy en día seamos testigos del alarmante aumento de estilos de vida más sedentarios y hábitos alimentarios dañinos para nuestra salud. A priori, si nuestra jornada laboral es de 8 horas, difícilmente dispondremos de tiempo libre suficiente para realizar cualquier deporte o prepararnos comidas más saludables.

Sin embargo, si nos organizamos de manera adecuada y asumimos un rol activo sobre nuestra salud, podemos plantearnos pequeños objetivos a corto plazo que promuevan una vida saludable. Cuando hablamos de pequeños objetivos hacemos referencia a incorporar en nuestro día a día hábitos saludables tales como hacer 30 minutos de ejercicio diario, subir por las escaleras en vez de por el ascensor, incorporar la fruta y la verdura en nuestra dieta, eliminar cualquier producto procesado de nuestra dieta, etc.

A continuación, exponemos un ejemplo:

  • Caso 1:

Programa el despertador para las 8:00 a.m. Tras sonar el despertador decide quedarse 5 minutos más en la cama. Finalmente se levanta de la cama y desayuna un vaso de leche con cola cao y una magdalena antes de ir a trabajar. Se viste y se va a trabajar en coche. Una vez llega a la oficina coge el ascensor para llegar hasta su despacho.

Al medio día, va a la cafetería de la oficina y pide para comer una hamburguesa con patatas fritas y un refresco de cola. Come rápidamente y con prisa se incorpora de nuevo a su puesto de trabajo hasta finalizar su jornada laboral.

Pasos totales: 3500.

  • Caso 2: 

Programa el despertador para las 6:30 a.m. Tras sonar el despertador se levanta y desayuna unas tostadas de pan integral con unos huevos revueltos y una manzana. Después de desayunar, se pone la ropa de deporte, se calza las zapatillas deportivas y sale a correr 5 kilómetros. Vuelve a casa tras haber realizado 30 minutos de ejercicio aeróbico. Se ducha, se viste y decide ir a trabajar andando. Una vez llega a la oficina, sube por las escaleras para llegar a su despacho.

Al medio día, va a la cafetería de la oficina y pide para comer un salmón a la plancha con verduras y arroz integral. Come de manera pausada y relajada, tomando conciencia de cada bocado que ingiere. Después de comer, se toma un descanso de media hora y se incorpora de nuevo al trabajo hasta finalizar mi jornada laboral.

Pasos totales: ↑ 10000 pasos + 30 minutos de ejercicio.

Como se puede observar, las diferencias entre estas dos mujeres con el mismo trabajo son fundamentalmente tres, el tipo de alimentación, el nivel de actividad general y el descanso. Sin duda podríamos decir que la mujer que se levanta a las 6:30, además de tener un estado de salud físico optimo, su salud mental también se beneficia del estilo de vida escogido, puesto que la actividad deportiva no solo presenta múltiples beneficios físicos sino también fomenta beneficios en nuestro Sistema Nervioso Central, como pueden ser:

  • Aumento de la autoestima.
  • Aumenta la autoconfianza.
  • Mejora la memoria.
  • Mayor estabilidad emocional.
  • Mejor funcionamiento intelectual.
  • Mayor independencia.

Esto es gracias a que el deporte, nos hace liberar diversas sustancias que producen el equilibrio de las mismas en nuestro organismo. Como, por ejemplo:

  • Adrenalina: Disminuyes nuestros índices de ansiedad.
  • Endorfinas: Produce sensación de relajación y felicidad.
  • Norepinefrina: Reduce el estrés.
  • BDNF: Aumenta nuestra capacidad mental.
  • Dopamina: Ayuda a controlar las adicciones.

Además, aumenta la percepción del atractivo de uno mismo, aumentando nuestra autoestima y nuestra autoconfianza, mejorando a su vez las relaciones sociales. Podemos decir incluso que diversos autores sostienen que el ejercicio físico debería ser prescrito en enfermedades como la ansiedad, depresión e incluso trastornos del sueño.

Asimismo, es importante destacar que con pequeños cambios podemos obtener grandes resultados, puesto que simplemente con mantenernos más activos durante el día, aprovechando ese tiempo libre que nos queda, tras finalizar la jornada laboral, podemos alcanzar esos 10000 pasos al día, recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que tiene múltiples beneficios físicos:

  • Reduce el riesgo de sufrir un ataque cardiaco.
  • Aumenta el colesterol bueno y reduce el malo.
  • Mejora la sensibilidad a la insulina (fibromialgia y diabéticos)
  • Reduce la posibilidad de padecer cáncer de mama.
  • Disminuye el riesgo de padecer un ataque al corazón
  • Menos dolores de cabeza y jaquecas.
  • Prevención de la artrosis, artritis y la osteoporosis.

Y esto junto con una alimentación saludable y un descanso apropiado, podemos obtener la totalidad de la definición de salud: un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no sólo la ausencia de enfermedades.

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